Comunidad

Se conocen 12.141 denuncias de abuso sexual a estudiantes

Entre en el 2020 y el 2024, según el Ministerio de Educación, se conoció 12.141 casos de violencia sexual contra estudiantes. El 75% son casos que han sucedido fuera del plantel educativo, en el periodo del 2022, el año con mayor casos, con un total de 4.758. Mientras que el 25% restante fueron dentro de los establecimientos educativos. Casi el 98% de los casos están registrados en la Fiscalía.

Ministro Daniel Calderón, el pasado 7 de marzo, habló en una entrevista sobre la violencia cometida a una alumna por parte de un docente. «La disposición es de cero negligencia e impunidad», dijo.

El impacto de la denuncia de abuso sexual en el colegio San Gabriel en diciembre de 2023 ha dejado una huella profunda en la ciudad, resaltando la necesidad urgente de abordar la violencia sexual en el entorno educativo. Con la intervención de la curia provincial para brindar acompañamiento a las víctimas, se evidencia la gravedad del problema y la importancia de ofrecer apoyo integral a quienes lo necesitan.

Los datos proporcionados por el Ministerio de Educación revelan una preocupante cifra de denuncias contra docentes como presuntos agresores de alumnos, así como contra miembros del personal administrativo y de limpieza. Además, fuera del sistema educativo, los familiares y conocidos de las víctimas también son señalados como agresores, subrayando la complejidad y la variedad de situaciones en las que se produce la violencia sexual contra menores.

Sin embargo, la impunidad sigue siendo la norma en la mayoría de los casos denunciados, con un alarmante 64% de los mismos que no reciben un proceso adecuado debido a diversos factores, como la falta de exámenes médicos o partes mal elaborados. Esta situación destaca la necesidad urgente de mejorar los procedimientos judiciales y garantizar que las víctimas reciban la justicia que merecen.

El reciente anuncio por parte del Ministerio de Educación sobre los protocolos obligatorios para los planteles educativos en casos de violencia física, sexual o psicológica es un paso en la dirección correcta. Estos protocolos establecen medidas claras, como la obligación de reportar cualquier caso de violencia, la separación inmediata del presunto agresor durante la investigación, y el acompañamiento psicológico y pedagógico a la víctima y su familia.

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Es fundamental que estas medidas se implementen de manera efectiva en todos los niveles educativos y que se promueva una cultura de denuncia y apoyo en la comunidad educativa. Solo así podremos garantizar un entorno seguro y protector para todos los estudiantes, donde la violencia sexual no tenga cabida y las víctimas reciban el respaldo necesario para iniciar su proceso de sanación y búsqueda de justicia.