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Una treintena de incendios forestales devastan parte de Texas

Al menos 32 incendios forestales afectaban el miércoles el norte y noreste del estado de Texas, en el sur de Estados Unidos, con el mayor de ellos aún fuera de control, mientras varias localidades continuaban evacuando pobladores y carreteras permanecían cerradas ante el avance de las llamas.

Durante la noche del martes, la principal fábrica de bombas nucleares estadounidense, Pantex, situada en las cercanías de una de las localidades afectadas, debió interrumpir temporalmente sus actividades. La empresa anunció que reanudaría sus operaciones normalmente el miércoles. 

Los mayores incendios activos golpean la zona conocida como Panhandle (mango de sartén, en español), bautizada así debido a la forma que tiene en el mapa esta área cuadrada en la parte superior, al norte de Texas. Las áreas consumidas abarcan unas 255.600 hectáreas, precisó el Servicio Forestal del estado.

Según el Servicio Forestal de Texas, de los 32 incendios, seis están catalogados como «activos» y el resto estaba bajo control o contenido -aún ardiendo pero sin avanzar-.

El mayor foco activo hasta el momento, conocido como Smokehouse Creek, había quemado hasta el miércoles unas 202.000 hectáreas, y estaba «0%» bajo control. Se trata del segundo mayor incendio forestal que sufre Texas desde 1988, de acuerdo con datos oficiales.

«Esta mañana el viento ha disminuido y la humedad aumentó. Esto frenó la progresión de los incendios. Hoy (miércoles) comenzarán los trabajos para incrementar la contención de los incendios», informó en su cuenta de la red Facebook el gobierno de la ciudad de Borger, cercana al mayor siniestro.

Por su parte, la ciudad de Fritch, también en el área, permanecía sin electricidad ni agua y las autoridades instaban a la población a permanecer en refugios.

La oficina del Servicio Meteorológico de Estados Unidos en Amarillo, ciudad de Texas cercana a algunos de los incendios, pronostica «vientos ligeros» para el miércoles.

El martes, fuertes vientos aceleraron la expansión de varios de estos incendios y llevaron el humo hacia Amarillo, donde la calidad del aire era muy mala.

Greg Abbott, gobernador de Texas, anunció el martes una declaración de desastre natural para 60 condados, con lo cual se desbloquean recursos para combatir los incendios.

«Se espera que las condiciones cálidas y secas causadas por las altas temperaturas y el viento continúen en la región en los próximos días. Estas condiciones podrían aumentar el potencial de que estos incendios forestales crezcan y se vuelvan más peligrosos», señaló el martes el gobernador.

Fuente: AFP