El tablero de Hollywood acaba de sufrir un sismo de proporciones épicas. Netflix anunció oficialmente este jueves que desiste de su intención de adquirir Warner Bros. Discovery, una decisión que coloca a Paramount y a su líder, David Ellison, a un paso de tomar el control total del gigante del entretenimiento.
Tras días de intensas negociaciones, la plataforma de streaming más grande del mundo decidió no igualar la astronómica oferta de su competidor, priorizando la disciplina financiera sobre la expansión agresiva.

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El precio del dominio: ¿Por qué retrocedió Netflix?
Aunque Netflix pactó inicialmente una compra por 83 mil millones de dólares en diciembre, la entrada de David Ellison cambió las reglas del juego. El heredero de la fortuna Oracle, con el respaldo de su padre Larry Ellison, presentó una contrapropuesta de 111 mil millones de dólares, cifra que Warner calificó como un «acuerdo superior».
Ante este escenario, los codirectores ejecutivos de Netflix, Ted Sarandos y Greg Peters, fueron contundentes: la transacción ya no resulta financieramente atractiva. «Esta operación era algo ‘bueno de tener’ al precio justo, no algo ‘imprescindible’ a cualquier costo«, señalaron en un comunicado. Por consiguiente, la compañía prefirió salvaguardar su valor en el mercado en lugar de enfrascarse en una guerra de ofertas que incomodaba a sus accionistas.
Wall Street celebra la cautela
La reacción de los mercados no se hizo esperar. Inmediatamente después del anuncio, las acciones de Netflix subieron casi un 10% en las operaciones posteriores al cierre. Cabe recordar que, desde que se hizo público el interés por Warner, la plataforma había perdido unos 60 mil millones de dólares en valor de mercado debido a las dudas de los inversores.
Por otro lado, Paramount ha blindado su oferta con cláusulas agresivas. La compañía de Ellison se comprometió a pagar la comisión de ruptura de 2.800 millones de dólares que Warner le debe a Netflix. Además, ofreció una garantía adicional de 7.000 millones en caso de que los reguladores antimonopolio bloqueen la fusión.

El factor político y el futuro de Hollywood
La noticia surge en un contexto de alta tensión política. Ted Sarandos visitó Washington este jueves para reunirse con asesores del presidente Donald Trump, quien ha seguido de cerca el proceso. No obstante, el retiro de Netflix parece ser una decisión puramente estratégica. «Somos compradores muy disciplinados. Estoy dispuesto a dar marcha atrás y dejar que alguien más pague de más», sentenció Sarandos.
Si las autoridades regulatorias de Estados Unidos y Europa aprueban la operación, David Ellison controlará un imperio que incluye a HBO, CNN y los estudios Warner Bros. y Paramount. En definitiva, el mapa de los medios de comunicación está a punto de redefinirse, dejando a Netflix concentrada en su propio modelo de negocio mientras sus rivales se consolidan en un megaconglomerado tradicional.
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