Batimóvil, helicóptero y jet privado: el futbolista compartió imágenes de sus “juguetes” más llamativos y el post ya es viral. Tres fotos bastaron para prender la conversación: un vehículo salido de cine, un helicóptero con estética de superhéroe y un jet que parece de película. Esa fue la “postal” que Neymar dejó en su publicación más comentada.
No fue un simple alarde de lujo. El detalle que más sorprendió es que uno de esos vehículos ni siquiera puede circular en la calle. ¿Qué se sabe de este garaje y por qué su Batimóvil genera tanta curiosidad?
Un post, tres “juguetes” y una obsesión: Batman
En su publicación reciente, Neymar mostró parte de su colección personal: una réplica del Batimóvil inspirada en el “Tumbler” del cine, un helicóptero Airbus H145 intervenido con temática de Batman y un jet privado Dassault Falcon 900LX.
La publicación se grabó en su garaje privado, en las afueras de São Paulo, y se viralizó rápido por lo inusual del trío: no son autos comunes de colección, sino piezas pensadas para impresionar por diseño, tamaño y puesta en escena.

Lo verificado hasta ahora: costos, modelos y detalles clave
Sobre el jet, reportes especializados lo asocian con un Dassault Falcon 900LX y estiman un valor cercano a US$43 millones (el precio final suele variar por configuración, año y equipamiento). Es un avión ejecutivo de largo alcance, de la familia Falcon, conocido por su autonomía y cabina amplia.
En el caso del helicóptero, la referencia más repetida es el Airbus H145, un modelo civil que suele operar en transporte corporativo y misiones especiales. La clave aquí no es solo el modelo, sino la personalización estética que lo vuelve parte del “universo Batman” del jugador.
Y el protagonista del post fue el Batimóvil: una réplica construida a medida, con un proceso de fabricación que tomó cerca de tres años. Las estimaciones publicadas lo ubican alrededor de US$1,8 millones, con un motor V8 cuya potencia se calcula entre 450 a 500 hp.
El dato que más sorprende: el Batimóvil no puede salir a la calle
Aunque parece un auto “listo para perseguir villanos”, el Batimóvil no funciona como un vehículo de uso normal. En los reportes que circulan sobre esta pieza, se repite un punto: no cuenta con los requisitos para circular legalmente en vía pública.
Ahí está el giro que explica por qué el post explotó: no se trata solo de lujo, sino de una colección pensada para exhibición, fandom y estética. Neymar no mostró “un carro caro” más. Mostró un símbolo, una rareza y una fantasía hecha objeto.











