La «Hija de Barranquilla» está de vuelta en casa y no llegó con las manos vacías. En medio del furor por el cierre del Carnaval de Barranquilla, Shakira aterrizó en su ciudad natal durante la madrugada del 16 de febrero.
Aunque la artista intentó mantener un perfil bajo junto a sus hijos, Milan y Sasha, el movimiento de su equipo de producción delató rápidamente que algo grande se está cocinando en la «Arenosa».

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Luces y cámaras en el carnaval
El hermetismo inicial desapareció cuando figuras clave del entorno de la cantante, como el productor Keityn, empezaron a publicar imágenes desde lugares estratégicos. Por ejemplo, el equipo utilizó el Pabellón de Cristal y diversos restaurantes exclusivos como base de operaciones. Además, la maquilladora oficial de la estrella compartió fotografías junto a la imponente estatua de Shakira, lo que confirmó que la capital del Atlántico es el set principal de su próximo video musical.
Debido al despliegue técnico, la producción cerró temporalmente varios accesos nocturnos en la zona del Gran Malecón. Allí, entre cámaras de alta tecnología y un equipo humano de primer nivel, la artista grabó escenas que prometen capturar la esencia renovada de la ciudad.
Beéle: El invitado de lujo en la nueva producción
Sin duda, la noticia que más emociona a los fanáticos es la participación de Beéle. El joven talento barranquillero habría unido fuerzas con Shakira para una colaboración que promete romper récords.
Según informan diversos medios locales, ambos artistas grabaron escenas en el emblemático Barrio Abajo, un sector lleno de historia, color y el alma del Museo Abierto de la ciudad.

El Carnaval se toma la pantalla
Para elevar la identidad visual del proyecto, Shakira integró elementos auténticos de las fiestas locales. Por consiguiente, miembros de la comparsa Rumbón Normalista participaron activamente en el rodaje. Estos bailarines, famosos por su tributo al sombrero vueltiao, aportaron el ritmo y la tradición que solo se respira durante el Carnaval de Barranquilla.
En definitiva, esta visita no solo refuerza el vínculo de la cantante con sus raíces, sino que posiciona a Barranquilla como un epicentro global para la industria de la música y el entretenimiento.
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