La península de Kamchatka, en el extremo oriente de Rusia, enfrenta una de las crisis climáticas más severas de su historia reciente. Una serie de tormentas de nieve sin precedentes ha sepultado ciudades enteras, transformando el paisaje urbano en un escenario de emergencia absoluta.
Los residentes locales, quienes han inundado las redes sociales con imágenes impactantes, califican la situación como un auténtico «apocalipsis de nieve» debido a la magnitud del fenómeno.
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Tragedia y colapso en la capital regional
La situación en Petropavlovsk-Kamchatsky, la capital de la región, es desgarradora. Hasta el momento, las autoridades confirman el fallecimiento de dos hombres tras ser golpeados por desprendimientos de nieve desde los tejados. Ante este panorama, el gobierno local emitió una alerta máxima por peligro de avalanchas, mientras los equipos de rescate luchan por liberar los accesos bloqueados.
En numerosos barrios residenciales, la acumulación alcanzó tal nivel que cubrió por completo las plantas bajas de edificios y viviendas privadas. Consecuentemente, muchos ciudadanos se vieron obligados a escapar por las ventanas de sus hogares para poder salir al exterior, ya que las puertas principales quedaron selladas por muros blancos de hasta tres metros de altura.
Movilidad paralizada y desabastecimiento
El transporte público colapsó debido al estado de las vías. Por esta razón, el ayuntamiento suspendió el servicio de autobuses convencionales y desplegó vehículos todo terreno para trasladar a la población por las arterias principales.
Sin embargo, la movilidad no es el único problema: varios informes locales alertan sobre la interrupción en el suministro de alimentos en las tiendas de los sectores residenciales, lo que ha encendido las alarmas sobre la seguridad alimentaria a corto plazo.
Un ciclón histórico que no da tregua para Kamchatka
Un potente ciclón que azotó la península a comienzos de esta semana provocó este episodio extremo. Los vientos huracanados y las nevadas récord ocurrieron de forma consecutiva, superando cualquier previsión meteorológica.
A pesar de que las labores de limpieza continúan sin descanso, el pronóstico no es alentador. Los expertos meteorológicos advierten que las condiciones severas persistirán durante los próximos días. Mientras tanto, los habitantes de Kamchatka intentan desenterrar sus vehículos —que literalmente desaparecieron bajo la nieve— y se preparan para resistir el embate de uno de los inviernos más crudos de las últimas décadas.
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