Lo que parecía una simple suplencia terminó convertido en una crisis mayor. Cristiano Ronaldo abandonó este miércoles la concentración de la selección de Portugal, en Copenhague, apenas minutos después de que el técnico Jorge Jesus asegurara en conferencia de prensa que el capitán entrenaría con normalidad.
Tres días sin entrenar
La tensión venía escalando desde hace días: Ronaldo ya se había ausentado de los entrenamientos por tercer día consecutivo, tras quedar en el banco en la victoria de Portugal ante Noruega. La situación fue tan grave que obligó al presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença, a viajar de urgencia hasta Copenhague para intentar bajar la tensión.

Jorge Jesus no cedió terreno
En su comparecencia, el entrenador negó que Ronaldo se hubiera negado a entrenar y defendió con firmeza su autoridad para decidir las alineaciones: «No es Cristiano, ni nunca va a haber un jugador que vaya a cambiar mis ideas como entrenador», sentenció. «Yo soy el entrenador. Ningún jugador va a cambiar mis ideas, ni él ni ninguna otra persona en el fútbol, ni siquiera ningún presidente; eso no ocurrirá jamás».
El comunicado de Ronaldo
Poco después, CR7 confirmó su salida a través de un comunicado difundido en redes sociales: «Tras la rueda de prensa del seleccionador nacional, y tras una conversación con el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, tomé la decisión de abandonar la concentración de la selección nacional».
«A su debido tiempo, diré la verdad»
El delantero prometió una explicación más adelante, sin dar detalles por ahora: «A su debido tiempo, diré a toda la verdad a la afición de Portugal sobre las razones que me llevaron a dejar la selección nacional, a la que siempre me he dedicado». Y cerró con un gesto de deportividad: «Ahora es el momento de desear buena suerte a Portugal y a todos mis compañeros, sin excepción».
Portugal, sin su capitán ante Dinamarca
La selección lusa jugará su próximo compromiso de la Liga de Naciones de la UEFA frente a Dinamarca sin su histórico capitán. Por ahora, no está claro si se trata de una salida temporal de esta concentración o de un quiebre más profundo en su relación con la selección, con la que Ronaldo se ha mantenido siempre comprometido.











