Al menos diez delincuentes, vestidos como policías y militares, ingresaron a una urbanización en la Isla Mocolí, en Samborondón, y asesinaron a tres hombres, en lo que las autoridades señalan como un ajuste de cuentas entre bandas criminales.
El ministro del Interior, John Reimberg, informó que las víctimas registraban antecedentes penales por tráfico de drogas y homicidio. Uno de ellos, identificado como Olivero Vargas, alias “Marino”, era cabecilla de la banda criminal “Los Lagartos” y considerado un objetivo de alto valor por las autoridades.
Según Reimberg, los criminales tardaron aproximadamente tres minutos en cometer el triple asesinato. Durante el ataque, dañaron la garita de seguridad, golpearon a los guardias, los amarraron y se robaron armas. Testigos indican que los delincuentes realizaron al menos 20 disparos.











