Durante milenios, las civilizaciones antiguas veneraron al aloe vera como una planta milagrosa. Sin embargo, en pleno 2026, este ingrediente vive una nueva época dorada.
Actualmente, laboratorios y farmacias de todo el mundo reportan un incremento masivo en la demanda de productos capilares basados en esta planta, impulsados por estudios de instituciones tan prestigiosas como la Harvard Medical School.

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Brillo y estructura: El secreto está en la cutícula
¿Por qué el aloe vera transforma la apariencia del cabello casi al instante? La respuesta reside en su capacidad para regular la cutícula capilar. Según explicó Andrés Chico, especialista en dermofarmacia, a la revista Telva, el aloe suaviza la superficie del pelo, permitiendo que la luz se refleje con mayor intensidad.
Como resultado de este proceso, el cabello no solo luce más brillante, sino que presenta una textura mucho más uniforme y sedosa. Además de la estética, sus componentes químicos —como polisacáridos, aminoácidos y minerales— trabajan profundamente para equilibrar el cuero cabelludo y eliminar las molestias causadas por la sensibilidad o la resequedad.
Hidratación profunda bajo la lupa de Harvard
La eficacia del aloe vera no es solo una creencia popular. Un informe dermatológico de Harvard confirma que el gel de esta planta posee un 99% de agua. No obstante, ese 1% restante es el que marca la diferencia, ya que contiene compuestos activos como el glucomanano.
Este elemento actúa de la siguiente manera:
- Retención de humedad: Crea una barrera que evita que la fibra capilar se deshidrate.
- Efecto calmante: Modula la respuesta inflamatoria de la piel, ideal para cueros cabelludos irritados.
- Nutrición intensa: Aporta nutrientes esenciales directamente al folículo.

Cuidado: No todo el gel de aloe es igual
A pesar de los beneficios, los expertos lanzan una advertencia crucial. Aunque muchos optan por extraer el gel directamente de la planta en casa, Andrés Chico advierte que esta práctica conlleva riesgos de alergias o contaminación bacteriana.
Por el contrario, los especialistas recomiendan utilizar fórmulas de laboratorio que combinen el aloe con ingredientes como la glicerina vegetal y tensioactivos suaves. De este modo, se garantiza la estabilidad del pH y se asegura que el ingrediente activo penetre realmente en la fibra capilar de forma segura.
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