La ashwagandha (también llamada ginseng indio) aparece en cápsulas, polvos y bebidas “anti estrés”. Se usa desde hace mucho en la tradición ayurvédica. Hoy, los estudios la miran con más detalle: hay resultados prometedores, pero también advertencias.
Por qué se hizo popular y qué es en simple
La ashwagandha es una planta que muchas personas usan para sentirse más calmadas, dormir mejor o bajar la tensión del día.
A menudo la llaman “adaptógeno”: una forma de decir que podría ayudar al cuerpo a manejar el estrés.
Lo que sí sugiere la evidencia sobre estrés, ansiedad y sueño
La investigación que más se cita es pequeña, pero consistente en algo: en varios estudios, personas con estrés o ansiedad reportaron mejoras tras usar extractos de ashwagandha por 6 a 8 semanas.
En sueño pasa algo parecido: algunos trabajos muestran una mejora modesta en calidad y duración, sobre todo en personas con problemas para dormir.
Ojo: esto no la convierte en “cura” ni reemplaza terapia, hábitos o tratamiento médico.
Precauciones y riesgos que debes conocer antes de tomarla
Aquí está la parte clave: no es para todos.
- Evítala si estás embarazada y, por precaución, también si estás en lactancia.
- Puede dar malestar estomacal o náuseas; y existen reportes poco frecuentes de problemas hepáticos.
- Puede afectar la tiroides y chocar con medicinas (por ejemplo, sedantes o tratamiento tiroideo).
- Algunos países han puesto restricciones por dudas de seguridad en ciertos grupos.
Si tomas medicinas o tienes una enfermedad, lo más seguro es consultarlo con tu médico antes.

