Sentir un vuelco en el corazón o percibir palpitaciones irregulares genera una inquietud inmediata en la mayoría de las personas. Aunque estas sensaciones suelen ser inofensivas en gran parte de los casos, entender qué las provoca resulta vital para distinguir un susto pasajero de una afección cardíaca real.
Por esta razón, especialistas médicos detallan los factores que alteran nuestro ritmo vital.

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¿Qué son exactamente las palpitaciones?
En condiciones normales, el ser humano no percibe el funcionamiento de su corazón, el cual late entre 60 y 100 veces por minuto. Sin embargo, las palpitaciones rompen esa «invisibilidad» biológica. El Dr. Oscar Duke, especialista en Medicina Interna de la Universidad de Buenos Aires, describe este fenómeno como una sensación de latido acelerado, un aleteo en el pecho o incluso la percepción de un latido perdido.
Este síntoma ocurre cuando el sistema de conducción eléctrica del corazón experimenta una alteración momentánea, lo que capta nuestra atención de manera instintiva debido a la importancia de este órgano.
Causas comunes: Del café al estrés
A menudo, el estilo de vida moderno dicta el ritmo de nuestro corazón. Por consiguiente, los expertos identifican varios factores externos que actúan como disparadores:
- Estimulantes: El consumo excesivo de cafeína, alcohol y bebidas energéticas.
- Estado emocional: El estrés crónico, la ansiedad o episodios de excitación intensa.
- Factores biológicos: La falta de sueño, la anemia, infecciones o cambios hormonales (embarazo, menopausia e hipertiroidismo).
[Image: Digital illustration of a human heart with electric pulses]
Señales de alerta: ¿Cuándo debes acudir al médico?
Si bien un episodio esporádico no suele implicar un riesgo grave, la frecuencia y duración de los síntomas marcan la diferencia. En este sentido, si las palpitaciones duran más de un minuto o se repiten de forma constante, es necesario buscar una evaluación profesional.
Además, los médicos subrayan que la fibrilación auricular —una de las arritmias más comunes— aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) debido a la posible formación de coágulos. Por ello, debes solicitar atención de urgencia si las palpitaciones aparecen junto a:
- Dolor o presión en el pecho.
- Dificultad para respirar.
- Mareos severos o desmayos.

Diagnóstico y prevención
Afortunadamente, la medicina actual ofrece herramientas precisas como el electrocardiograma (ECG) para registrar la actividad eléctrica del corazón. Gracias a esta prueba, los especialistas detectan anomalías incluso cuando el paciente no presenta síntomas en el momento de la consulta.
Para finalizar, recuerda que modificar ciertos hábitos ayuda a estabilizar el pulso. Reducir los estimulantes, mejorar la higiene del sueño y gestionar el estrés no solo calma las palpitaciones, sino que fortalece tu salud cardiovascular a largo plazo.
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