El acceso a agua segura ya transforma la vida de 31.000 personas en zonas rurales del Ecuador, en lo que va de 2026. El avance se reporta en ocho provincias donde comunidades que convivían con fuentes contaminadas hoy cuentan con sistemas de agua potable.
En Carchi y Azuay, así como en Cotopaxi, Morona Santiago, Chimborazo, Sucumbíos, Tungurahua y Manabí, el acceso a agua potable empieza a marcar un antes y un después en la rutina familiar. En estas zonas, la mejora se asocia a infraestructura que reemplaza o reduce el uso de fuentes contaminadas.

De acuerdo con el boletín, 56 comunidades rurales mejoraron sus condiciones de acceso a agua segura. En ese proceso se construyeron y rehabilitaron 51 sistemas, con beneficio directo para 8.050 familias.
Sumar Juntos impulsada por Banco Pichincha
En Ecuador seis de cada diez familias rurales aún no tienen acceso seguro a agua potable. Para muchas, obtenerla implica caminar largas distancias y dedicar varias horas al día, con impactos directos en el hogar. Es por ello relevante la intervención de programa como Sumar Juntos y sus alianzas en territorio. Esta iniciativa es impulsada por Banco Pichincha y opera junto a organizaciones implementadoras para ampliar soluciones en comunidades rurales.

La propuesta descrita apunta a sostener el servicio más allá de la obra: combina infraestructura con participación comunitaria y gestión responsable. También incluye un compromiso con el cuidado de las fuentes hídricas primarias en las zonas intervenidas.
También se destaca un componente económico local: contratación de mano de obra comunitaria para construcción y mantenimiento, además de fortalecimiento de capacidades técnicas. El objetivo es que el sistema funcione y se cuide en el tiempo, con corresponsabilidad local.
Como hito adicional, se reporta que 2.061 personas accedieron por primera vez en su vida a agua potable, dentro de las 8.050 familias beneficiadas.












