La alimentación casera de las mascotas es un tema que se discute muy a menudo ya que algunos suelen decir que «no contiene las suficientes vitaminas y minerales que ellos necesitan». Dar el paso del alimento procesado a la cocina natural es una decisión de amor, pero requiere más que solo buena voluntad. La ciencia y la planificación son las claves para no poner en riesgo la salud de tu mejor amigo

En los últimos años, el interés por la nutrición animal ha dado un giro de 180 grados. Muchos propietarios, preocupados por los ingredientes procesados de las croquetas comerciales, han decidido volver a lo básico: la comida casera. Sin embargo, pasar de comida balanceada a alimentos preparados en casa no es tan sencillo. Expertos veterinarios advierten que la buena intención, sin información, puede comprometer la salud del animal.
Aquí le presentamos los pilares fundamentales que debe considerar antes de encender la estufa para su mascota.
1. ¿Nuestras sobran son buenas para ellos?
El error más común es pensar que la comida casera consiste en darle al perro o gato lo que quedó de nuestra comida. Nuestra dieta está cargada ingredientes que son tóxicos para ellos. Estos son algunos ingredientes:
- Cebolla y ajo
- Chocolate
- Uvas y pasas
- Aguacate
- Alcohol
- Alimentos con mucha sal o condimentos
Una dieta casera para el animal debe ser formulada específicamente, balanceando proteínas, grasas, fibra y carbohidratos fáciles para su digestión.
2. El peligro de las carencias nutricionales
A diferencia de los humanos, los perros y gatos tienen requerimientos muy específicos de minerales y vitaminas. Por ejemplo, la falta de calcio o de taurina, esencial en gatos. Puede derivar en enfermedades óseas o cardíacas a largo plazo, se debe tener en cuenta los siguiente:
- Proteína (pollo, pavo, res, pescado)
- Carbohidratos (arroz, papa, camote)
- Verduras seguras (zanahoria, calabacín, brócoli)
- Grasas saludables (aceite de oliva o de pescado)
- Vitaminas y minerales (a veces requieren suplemento)

Si no está bien balanceada, puede causar deficiencias nutricionales.
3. La importancia de la cocción y los huesos
Existe un gran debate sobre la comida cruda también conocida como la «dieta BARF», pero si opta por cocinar, debe saber que:
- Cebolla y ajo
- Chocolate
- Uvas y pasas
- Aguacate
- Alcohol
- Huesos cocidos
- Alimentos con mucha sal o condimentos
4. ¿Cómo hacer una transición gradual en su plato?
El sistema digestivo de una mascota que ha comido alimentos procesados toda su vida es sensible. Un cambio repentino a comida casera provocará, casi con seguridad, diarreas o vómitos. Para hacer un cambio progresivo se debe mezclar el alimento actual con el nuevo de forma progresiva durante al menos 7 a 10 días hasta completar el cambio.













