A veces las peleas se cocinan en una rueda de prensa. Esta se armó en la bandeja de mensajes directos. El peleador ecuatoriano Michael Morales, invicto en la UFC, hizo públicas sus conversaciones con el irlandés Ian Machado Garry, y de ese cruce salió confirmado un combate que la afición del peso wélter venía pidiendo hace meses.
Todo arrancó con un reclamo de Garry. «Quiero pelear antes de que acabe el año y me dicen que no estás disponible. ¿Pudiste ser el reemplazo para la pelea por el título mundial, pero no puedes agarrar una pelea conmigo ahora?», le escribió. La respuesta del ecuatoriano no se hizo esperar, con ese estilo suyo que ya es marca registrada: «Mijo, ¿de qué hablas? Yo peleo cuando quieras, solo quiero un contrato y ya. Te pateo el trasero».

El irlandés fue al grano y puso fecha: «Arabia Saudita. 28 de noviembre, hagámoslo». Y Morales cerró el trato ahí mismo: «Fírmalo, mijo, y lo hacemos».
Detrás del pique hay contexto. Garry viene de perder por decisión ante el campeón Islam Makhachev en agosto, en su intento por el cinturón, y necesita una victoria de peso para volver a la conversación por el título. Morales, en cambio, sigue sin conocer la derrota y lleva casi un año sin subir al octágono, desde que noqueó a Sean Brady en noviembre pasado. Los dos quieren lo mismo: al ganador se le abre la puerta a pelear por el campeonato del peso wélter. El 28 de noviembre, en Arabia Saudita, se sabrá quién se queda con ese boleto.












