11 años, once años sin que un presidente de Venezuela y uno de Estados Unidos se sentaran a hablar cara a cara. Hasta este martes. Donald Trump y la presidenta interina Delcy Rodríguez se reunieron en el hotel Lotte New York Palace. Esto fue dentro de una recepción que la Casa Blanca ofreció a líderes extranjeros durante la semana de la Asamblea General de la ONU.

Rodríguez no se guardó el entusiasmo. En X publicó una foto sonriente junto a Trump, con un mensaje que dejó claro el tono que quiere darle a esta nueva etapa. Así escribió: «Sostuvimos una histórica reunión con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con quien conversamos sobre el fortalecimiento de la relación bilateral entre nuestros países y el avance de una agenda de cooperación en áreas estratégicas como energía, minería, seguridad y otros asuntos de interés común».
La mandataria también le agradeció a Trump el respaldo de su Gobierno tras la emergencia de los terremotos del 24 de junio. Además, destacó el apoyo de Washington al regreso de Venezuela a los espacios multilaterales. «Venezuela y los Estados Unidos comparten una relación histórica que, en esta nueva etapa, estamos llamados a encauzar a través del diálogo», escribió. Insistió en que su Gobierno seguirá apostando por «una diplomacia al servicio del interés nacional».
El encuentro se hizo a puerta cerrada, sin acceso de prensa, algo distinto a otras reuniones que Trump sostuvo esa misma semana en Nueva York. Por ejemplo, fue diferente a la que tuvo con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Según la ONU, en la conversación también entraron temas como las reformas económicas venezolanas. Además, hablaron sobre la reestructuración de la deuda y el camino hacia «una democracia plena».
Hay un detalle que no pasa desapercibido: la cita ocurrió a pocos kilómetros de la cárcel de Brooklyn donde sigue detenido Nicolás Maduro, acusado de narcotráfico tras la operación militar de enero. Y llega apenas días después de que Venezuela cediera a Estados Unidos parte de sus reservas petroleras. Este acuerdo ya generó polémica.
Es, además, la primera vez desde 2018 que un dirigente venezolano pisa suelo neoyorquino para participar en la Asamblea General de la ONU.











