El Senado de Brasil aprobó este miércoles una enmienda constitucional que reduce la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y pone fin a la escala 6×1, la que obliga a trabajar seis días y descansar uno. La reforma garantiza dos días de descanso a la semana, sin recorte de salarios.
¿Qué aprobó el Senado?
El texto, conocido como PEC 221/2019, pasó en dos votaciones consecutivas durante la misma sesión. Según Brasil de Fato, el resultado fue de 75 votos a favor y uno en contra en cada ronda. Ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados en mayo. Ahora falta que el Congreso lo promulgue, un trámite que no pasa por el presidente.
¿Cómo será la transición?
El cambio no será inmediato. Según los medios brasileños consultados, la jornada bajaría a 42 horas dos meses después de la promulgación y a 40 horas un año después.
El giro de Flávio Bolsonaro
La reforma es la principal propuesta electoral de Lula da Silva, que busca la reelección en la segunda vuelta del 25 de octubre contra Flávio Bolsonaro. El candidato del Partido Liberal se oponía al proyecto, pero un día antes de la votación anunció que lo apoyaría. Votó de forma telemática desde Porto Alegre, donde hacía campaña. Reuters informó que lo hizo para evitar darle una victoria política a Lula. Sus partidos dieron libertad de voto y la mayoría de los senadores de oposición respaldó la medida.
Una encuesta de Quaest de julio indicaba que casi el 70 % de los brasileños apoyaba el fin de la escala 6×1.

¿Qué dicen los sectores?
Los sindicatos calculan que unos 22 millones de trabajadores se beneficiarán. La Federación de Comercio de São Paulo, en cambio, proyecta un aumento del 22 % en el costo de la hora trabajada y hasta 1,2 millones de empleos perdidos. Son estimaciones del sector, no cifras confirmadas. La oposición criticó las prisas y el uso de la agenda legislativa según el calendario electoral.
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