El gigante del streaming ha decidido dar un paso al costado en la que prometía ser la mayor fusión de la industria del entretenimiento. El codirector ejecutivo de Netflix, Ted Sarandos, explicó detalladamente los motivos financieros que llevaron a la compañía a retirarse de la puja por Warner Bros. Discovery el pasado 26 de febrero. Esta decisión ocurrió inmediatamente después de que Paramount Skydance presentara una oferta superior de 111 mil millones de dólares.

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Disciplina financiera sobre expansión agresiva
A pesar de que Netflix alcanzó un acuerdo inicial en diciembre para adquirir activos clave como los estudios Warner Bros. y el servicio HBO Max, la empresa mantuvo una postura rígida respecto a su valoración. Sarandos señaló en una entrevista con Bloomberg News que la compañía ya había definido un rango de precio específico y decidió no modificarlo ante la propuesta competidora.
«El rango que estábamos dispuestos a pagar era muy claro«, afirmó el ejecutivo, subrayando que Netflix realizó una planificación de escenarios tan detallada que no requirió consultar nuevamente al directorio para retirarse de la subasta. Según Sarandos, los activos de Warner representaban una oportunidad relevante, pero no eran indispensables para el modelo de negocio de la plataforma.
Dudas sobre el futuro de Paramount y Warner
Respecto al impacto que tendrá esta adquisición por parte de Paramount Skydance, Sarandos mostró cautela. El ejecutivo indicó que la operación de su rival dependerá de recortes de costos masivos, estimados en más de 16 mil millones de dólares en un plazo de 18 meses. En su opinión, este escenario podría derivar en una reducción significativa del personal y en un menor volumen de producción de contenidos.

«Somos constructores, no compradores»
En cuanto al futuro de Netflix, la estrategia ahora se centra exclusivamente en el crecimiento orgánico. Sarandos descartó buscar otras adquisiciones de gran escala en el corto plazo y aseguró que los recursos previstos para Warner se redireccionarán a inversiones en el negocio principal. «Somos constructores, no compradores», sentenció el CEO, reafirmando que la decisión respondió únicamente a criterios financieros disciplinados.
Finalmente, sobre el ámbito legal, el ejecutivo confirmó que las reuniones con el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) concluyeron con éxito. «Estamos en regla», aseguró Sarandos, poniendo fin a meses de especulaciones regulatorias sobre la transacción.
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