El Gobierno Nacional culminó en febrero de 2026 la repatriación de 277 tortugas gigantes a distintas islas de Galápagos, como parte de su política de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad.
La intervención, liderada por el Ministerio del Ambiente y Energía en coordinación con la Dirección del Parque Nacional Galápagos, permitió el retorno de 71 ejemplares de Chelonoidis darwini a la isla Santiago; 146 individuos de Chelonoidis guntheri y Chelonoidis vicina a Isabela; y 60 tortugas de Chelonoidis donfaustoi a Santa Cruz.
Cada ejemplar fue sometido a estrictos protocolos de cuarentena, evaluaciones veterinarias y la implantación de microchips para su monitoreo científico en estado silvestre. El programa se ejecuta desde centros de crianza ubicados en San Cristóbal, Isabela y Santa Cruz, donde las tortugas juveniles crecen protegidas de amenazas como especies invasoras y presión humana, antes de ser reintroducidas bajo criterios técnicos.
Las autoridades destacaron que las tortugas gigantes cumplen un rol clave como “ingenieras del ecosistema”, al dispersar semillas, modelar la vegetación y contribuir a la recuperación de hábitats insulares degradados durante décadas.
El proceso continuará en los próximos días con la liberación de un nuevo grupo en una isla donde la especie estuvo ausente por más de 180 años, lo que marcará un nuevo hito en la restauración ecológica del archipiélago.












