Un reporte de The New York Times reveló que la captura de Nicolás Maduro, ocurrida la madrugada de este 3 de enero de 2026, fue posible gracias a la cooperación de un alto funcionario del gobierno venezolano que actuó como fuente infiltrada para la CIA.
Una fuente infiltrada habría entregado datos clave
La agencia de inteligencia estadounidense logró penetrar el círculo de confianza del Palacio de Miraflores. Obtuvieron datos precisos sobre las rutinas y los cambios de agenda del líder chavista. Esta información humana fue fundamental para reducir el margen de error durante la incursión de las fuerzas especiales en Caracas.
Drones y vigilancia en tiempo real en Caracas
Para garantizar el éxito de la operación, la CIA combinó la inteligencia en tierra con el despliegue de drones furtivos. Estos monitorearon la capital venezolana en tiempo real.
Estos dispositivos permitieron confirmar la ubicación exacta de Maduro. Esto ocurrió antes de que los agentes ingresaran a la “fortaleza militar” donde descansaba junto a su esposa, Cilia Flores.
Aunque la identidad del funcionario no ha sido revelada, expertos citados por el diario señalan que la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Washington fue un factor determinante. Esta recompensa incentivó la traición dentro del chavismo. Maduro ya se encuentra bajo custodia estadounidense y ha sido trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.






