Decenas de miles de estudiantes volvieron a las calles de París el martes 6 de octubre, en una de las mayores jornadas de una protesta que ya completa casi tres semanas y que se ha convertido en un desafío para el presidente Emmanuel Macron.
¿Qué piden los estudiantes?
Los jóvenes, en su mayoría de entre 15 y 18 años, denuncian:
- Falta de profesores, y que cuando uno falta por mucho tiempo no siempre es reemplazado
- Aulas con más de 30 o 35 alumnos
- Edificios deteriorados, con calor, problemas de aislamiento y baños en mal estado
- Una jornada escolar que consideran excesiva
¿Cómo empezó?
Todo arrancó el 17 de septiembre, en un liceo de la periferia de París. Desde entonces el movimiento se extendió: para el 29 de septiembre afectaba a más de 330 liceos, y a inicios de octubre más de 400 centros llegaron a permanecer cerrados.
El presupuesto, en el centro del debate
La protesta llega en un terreno complicado. El presupuesto de 2026 eliminó 1.365 puestos en la educación secundaria pública, y el proyecto de 2027 contempla un aumento de solo 1,7%, hasta 65.530 millones de euros. Es una cifra por debajo de la inflación.
Marcha con más sectores y choques con la policía
La marcha de París sumó a universitarios, profesores, padres, jubilados y sindicatos. La policía usó gases lacrimógenos y cañones de agua en París, Estrasburgo, Rennes y Toulouse. Días antes, el Ministerio del Interior informó de 1.949 detenidos y 305 policías heridos en una sola jornada.
Las reacciones
El ministro del Interior, Laurent Núñez, dijo estar dispuesto a responder ante comisiones de la Asamblea Nacional o del Senado sobre la actuación de las fuerzas de seguridad. El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, afirmó que «ningún joven debe correr el riesgo de resultar herido al margen de una movilización».











