El Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, junto con la Subsecretaría de Acuacultura, puso en marcha una estrategia integral para proteger las granjas acuícolas del país frente al avance del evento ENOS. La intervención gubernamental busca mitigar las pérdidas económicas y blindar la infraestructura de más de 7.000 predios dedicados al cultivo de camarón y peces.
Ecuador registra actualmente 7.476 predios acuícolas activos. Por esta razón, las autoridades implementaron una hoja de ruta dividida en tres etapas clave: prevención en territorio, respuesta inmediata a emergencias y reactivación productiva.

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Mapa de riesgos: Guayas, El Oro, Manabí y Esmeraldas en alerta alta
En primer lugar, los informes del sistema SIGACUA y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos revelan una preocupante vulnerabilidad en la industria camaronera. De las 3.431 camaroneras registradas en el país, el 86,8 % (2.977 predios) se ubica en zonas propensas a inundaciones.
Además, los análisis cartográficos demuestran que la gran mayoría de estas fincas costeras enfrentan un riesgo elevado:
- Susceptibilidad alta: Concentra al 86,2 % de las camaroneras vulnerables, ubicadas principalmente en Guayas, El Oro, Manabí y Esmeraldas.
- Susceptibilidad media y baja: Representan el 9,7 % y el 4,1 %, respectivamente.
Por otro lado, la piscicultura presenta un escenario más estable. De los 4.045 predios contabilizados en el territorio ecuatoriano, solo el 10,7 % (433 fincas) muestra algún grado de exposición a los desbordamientos de ríos.

Protocolos de contingencia e insumos para la reactivación
Frente a este diagnóstico, la Subsecretaría de Acuacultura urgió a los productores a supervisar de inmediato muros, diques, canales de drenaje y sistemas de bombeo. Asimismo, los técnicos recomiendan mantener las piscinas entre un 10 % y 20 % por debajo de su capacidad máxima durante las tormentas para evitar el colapso de las piscinas.
Finalmente, el Gobierno confirmó que activará un plan de contingencia tras el paso de las lluvias. Para asegurar la soberanía alimentaria y la economía local, el Estado entregará alevines de trucha, tilapia y cachama a los pequeños productores que sufran pérdidas en sus cosechas.
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