El 9 de Octubre de 1820, Guayaquil rompió definitivamente sus cadenas con el dominio español y proclamó un gobierno autónomo. Este acontecimiento histórico marcó el inicio del camino hacia la liberación de la antigua Real Audiencia de Quito.
Hoy, 206 años después, la nación conmemora la jornada crucial que abrió paso a la fundación de la República del Ecuador.
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El camino hacia la libertad
La gesta libertaria no ocurrió de manera imprevista. En consecuencia, la planificación arrancó semanas antes, el 1 de octubre de 1820, durante la célebre reunión conocida como la Fragua de Vulcano. En este encuentro clandestino participaron figuras clave como José de Antepara, Antonio Elizalde, Luis Fernando Vivero, Francisco de Paula Lavayen, junto a los militares venezolanos León de Febres-Cordero, Luis Urdaneta y Miguel de Letamendi.
Asimismo, los conspiradores mantuvieron múltiples reuniones secretas durante los días posteriores para sumar aliados. El 8 de octubre, en la residencia de José de Villamil, los patriotas ultimaron cada detalle del levantamiento armado.
Por lo tanto, durante la madrugada del 9 de octubre, tropas y civiles independentistas tomaron simultáneamente los principales cuarteles de la ciudad. Una de las maniobras más audaces la lideró Febres-Cordero en el cuartel de Granaderos. Gracias a este despliegue coordinado, al amanecer emergió la Aurora Gloriosa y las autoridades locales firmaron formalmente el Acta de la Independencia.
Nace la Provincia Libre de Guayaquil
Posteriormente, el triunfo patriota dio origen a la Provincia Libre de Guayaquil, un territorio soberano con administración propia. José Joaquín de Olmedo asumió la jefatura política, mientras que Gregorio Escobedo tomó el mando militar. Además, la Junta de Gobierno promulgó el Reglamento Provisorio, considerado la primera constitución escrita de la región.
Sin embargo, el peligro monárquico continuaba latente en la sierra ecuatoriana. Para consolidar la emancipación en todo el territorio, Olmedo impulsó la creación de la División Protectora de Quito.
Finalmente, las tropas independentistas avanzaron hacia el interior hasta lograr la victoria definitiva el 24 de Mayo de 1822 en la Batalla de Pichincha, bajo el liderazgo de Antonio José de Sucre. Este triunfo selló la libertad de Quito y sentó las bases para que en 1830 naciera la República del Ecuador tras disolverse la Gran Colombia.
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