OpenAI, creadora de ChatGPT, informó que desarticuló una operación de influencia vinculada a Irán que publicó unos 100 artículos falsos en al menos 20 medios, según el recuento citado por The Washington Post. Otras fuentes que revisaron el informe hablan de casi 100 textos en una docena larga de sitios. El reporte de OpenAI se publicó el 8 de octubre.
Siete autores que no existen
Según OpenAI, los operadores escribían las instrucciones en persa. ChatGPT redactaba los artículos en inglés, los ajustaba a las normas de cada medio y escribía los correos para ofrecerlos a los editores. Usaron siete bylines inventados. Algunos tenían perfiles en redes sociales con fotos generadas por inteligencia artificial.
Uno de esos nombres era Ervin Hoskins. Un texto firmado por él, titulado “The bill will follow Americans beyond the fighting itself”, salió el mes pasado en el Port St. Joe Star, un semanario de Florida. Su editor dijo al Post que se lo propuso PeaceVoice, un pequeño centro de análisis de Oregón, y que no verificó al autor. PeaceVoice afirmó que el texto parecía auténtico y que reforzó su política contra el uso de IA.
Daily Kos y Middle East Monitor retiraron los textos
Daily Kos publicó piezas de Hoskins en una plataforma comunitaria que el equipo no revisa antes de publicar. Middle East Monitor difundió al menos 21 artículos con bylines que OpenAI considera falsos. Ambos medios los eliminaron.
La mayoría de los textos criticaba la guerra con Irán y destacaba sus costos para los estadounidenses.
¿Quién está detrás?
OpenAI no pudo identificar a los responsables. La empresa dijo que la operación parece una campaña de influencia por encargo, dirigida por un actor comercial. Suspendió las cuentas, bloqueó el acceso a ChatGPT desde Irán y compartió la información con las autoridades. Según SOFX, Meta bloqueó la cuenta de Instagram de Hoskins y X suspendió tres cuentas de las identidades falsas.
En el mismo informe, OpenAI describió una segunda operación, atribuida a cuentas en Rusia. Según SOFX, usaba un falso centro de investigación, el Social Research Center, para difundir contenido contra Ucrania en América Latina.
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