La Policía Nacional desarticuló una red dedicada al robo y comercialización ilegal de combustible, que habría causado un perjuicio al Estado de aproximadamente 9 millones de dólares.
La intervención, denominada operación “Atenas”, fue ejecutada tras diez meses de investigación por la Unidad Nacional de Investigación de Delitos Hidrocarburíferos. El operativo dejó seis personas detenidas y dos prófugos.
Según informó la Policía, la organización se dedicaba a la perforación de poliductos, sustracción de hidrocarburos y su posterior inserción en el mercado formal mediante documentación adulterada.
El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que esta estructura operaba en conjunto con compañías vinculadas al caso Triple A, en el que está procesado Aquiles Álvarez.
Las autoridades detallaron que la red operaba desde el poliducto de productos limpios de Petroecuador, desde donde se extraían gasolina, diésel y gas licuado de petróleo. El combustible era transportado en autotanques con guías falsas para evadir controles.
El operativo incluyó 14 allanamientos: 13 en el Distrito Pascuales, en Guayaquil, y uno en el cantón Jujan, en la provincia del Guayas.
Durante las intervenciones se incautaron cerca de 10.000 galones de combustible, se retuvieron cuatro autotanques, se clausuraron estaciones de servicio y se decomisaron equipos utilizados para la extracción ilegal.
La Policía indicó que este caso representa un golpe a las economías criminales y confirmó que las investigaciones continúan para ubicar a los prófugos y determinar posibles conexiones con otras estructuras delictivas.












