Apenas un mes después de estrenarse en el parqué, Shein tuvo su primer sustazo. Las acciones de la plataforma de «moda rápida» cayeron este martes hasta un 14% en la Bolsa de Hong Kong. Esto ocurrió tras presentar sus primeros resultados financieros desde que salió a cotizar el pasado 1 de septiembre.
Un beneficio que se redujo a un tercio
El golpe está en los números: el beneficio ajustado de la compañía se desplomó 66,3% en el segundo trimestre, hasta apenas 235 millones de dólares. Pese a esto, su facturación creció ligeramente, un 0,9%, hasta los 11.082 millones de dólares.

«Una fuerte subida de los precios del petróleo»
El fundador y presidente de Shein, Chris Xu, atribuyó la caída a «una fuerte subida de los precios del petróleo y los costes logísticos». Esto es consecuencia directa de la guerra en Irán, y se suma al impacto de los aranceles en Estados Unidos y Europa.
El golpe más duro: los aranceles
Ahí está la clave del problema: en Estados Unidos, sus ingresos cayeron 6% interanual, y en Europa, 13,9%. Detrás de ese desplome está el fin de una exención clave para el comercio electrónico. Desde julio, la Unión Europea eliminó la antigua exención de aranceles para paquetes de menos de 150 euros. Además, introdujo un cargo fijo de 3 euros por artículo. Para una empresa que construyó su negocio sobre camisetas de pocos dólares y descuentos permanentes, ese cambio le mueve el piso a toda su ecuación de precios.
Un semestre que, en el papel, todavía luce bien
Pese al tropiezo trimestral, en el balance general del primer semestre Shein más que duplicó (+111,7%) su beneficio neto, hasta 2.299 millones de dólares. Sin embargo, sus gastos operativos crecieron más rápido que sus ingresos.
Lo que viene
De cara a la segunda mitad del año, Xu anticipa que el panorama global seguirá siendo «incierto» por los aranceles y la volatilidad en los costos logísticos. Aunque confía en un repunte de pedidos gracias a la temporada navideña y eventos como el Black Friday. Entre sus planes: aumentar su inventario en Europa y avanzar hacia prendas de precios más altos, para mejorar su rentabilidad.












