Donald Trump evalúa reemplazar la sala de prensa James S. Brady de la Casa Blanca por una piscina cubierta, según informó The New York Times este martes 20 de octubre. El diario cita a tres fuentes anónimas. De concretarse sin una alternativa, los periodistas quedarían prácticamente fuera del complejo presidencial.
¿Qué dice el reporte?
Según el Times, Trump habría dicho en privado que quiere que esto sea su “último legado”. A finales de agosto, habría pedido a su entonces secretaria de prensa, Karoline Leavitt, que sacara a los periodistas de la sala. La idea no avanzó y Leavitt dejó el cargo el 27 de agosto. El diario afirma que Trump la había planteado varias veces durante meses y que ahora cuenta con más aliados que lo animan.
El reporte no menciona costos, plazos, un diseño detallado ni un lugar alternativo para la prensa.
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La respuesta de la Casa Blanca
No hubo desmentido. El director de comunicaciones, Steven Cheung, dijo al Times: “Todas las opciones siguen sobre la mesa; haremos un anuncio cuando sea el momento oportuno”.
El origen de la sala
La sala Brady es el lugar de trabajo diario de los periodistas que cubren la Casa Blanca desde hace más de cincuenta años. Allí funcionaba la piscina cubierta que Franklin D. Roosevelt mandó construir en 1933 para su terapia por la polio. Richard Nixon la cubrió para crear la sala de prensa, inaugurada en 1970.
Desde su primer mandato, Trump ha barajado trasladar a la prensa al Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower. También mantiene una disputa judicial por vetar el acceso de periodistas de CNN, MS NOW y Politico, que un juez frenó por ahora.
