Según la Dra. Marie-Pierre St-Onge, catedrática de la Universidad de Columbia y referente en este campo, el acto de dormir y la alimentación se influyen de manera bidireccional, actuando como un sistema interdependiente donde el desequilibrio de uno afecta directamente al otro.
Por lo tanto, no se trata solo de dormir bien o comer sano de forma aislada. El descanso regula el apetito y el…
¿El cerebro puede controlar el apetito? Científicos lo revelan
Un equipo de científicos del Hospital Clínico de Barcelona, en colaboración con la Universidad de…











