La rodilla es una articulación compleja que soporta gran parte del peso corporal y permite movimientos fundamentales como caminar, subir y bajar escaleras. Su estructura esta compuesta por huesos, cartílagos, ligamentos, tendones y líquido sinovial, elementos que pueden verse afectados por distintas causas de dolor.

Principales causas del dolor de rodilla
Las causas del dolor de rodilla son múltiples y varían según la edad, el nivel de actividad física y las condiciones de trabajo de cada persona. Estas pueden ser algunas posibles causas:
- Desgaste articular y osteoartritis: La mas frecuentes en adultos mayores. El cartílago que amortigua la articulación se deteriora, lo que provoca dolor, rigidez y limitación de movimiento.
- Lesiones por esfuerzo o trauma: Movimientos bruscos, caídas, impactos directos o esfuerzos repetitivos pueden afectar ligamentos, meniscos o tendones de la rodilla. Comunes entre deportistas y trabajadores que realizan labores físicas.
- Inflamación de tendones y bursas: La tendinitis y la bursitis son inflamaciones que generan dolor alrededor de la rodilla, especialmente con ciertas actividades como subir escaleras o permanecer de pie por mucho tiempo.
- Sobrecarga mecánica: El exceso de peso corporal y las posturas inadecuadas incrementan la presión sobre las rodillas, acelerando el desgaste y provocando dolor persistente.

En Ecuador, los agricultores son las principales víctimas de la sinovitis debido a las largas caminatas por terrenos irregulares y el levantamiento constante de peso. Sin apoyo ergonómico ni pausas adecuadas, las posturas forzadas de la cosecha se transforman rápidamente en dolor crónico e inflamación.
Síntomas y señales de alerta
El dolor de rodilla puede presentarse de forma intermitente y suele acompañarse de estos síntomas:
- Rigidez articular o dificultad para flexionar la pierna.
- Sensación de chasquidos o crujidos al mover la articulación.
- Hinchazón y calor en la zona afectada.
- Dolor al caminar, especialmente al subir o bajar escaleras.
Si el dolor es intenso, aparece después de un trauma o limita significativamente las actividades diarias, lo ideal es buscar atención profesional para descartar lesiones graves o condiciones crónicas.
Prevención y tratamiento
- Mantener un peso adecuado: Reducir la carga sobre las articulaciones, disminuye el riesgo de desgaste prematuro.
- Ejercicio moderado y fortalecimiento muscular: Actividades de bajo impacto como caminar, nadar y ejercicios de fisioterapia pueden fortalecer los músculos que sostienen la rodilla, reduciendo el estrés articular.
- Evaluación médica temprana: Ante dolor persistente o recurrente, es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado y diseñar un plan de tratamiento, que puede incluir fisioterapia, medicación antiinflamatoria o, en casos severos, intervención quirúrgica.
El dolor de rodillas es una dolencia común en Ecuador y el mundo, pero con un diagnóstico oportuno y hábitos saludables es posible controlar sus efectos y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.











