En un giro significativo respecto a sus declaraciones previas, Delcy Rodríguez, quien este lunes asumirá la presidencia interina de Venezuela, emitió un mensaje conciliador dirigido a Estados Unidos y al presidente Donald Trump, luego de encabezar su primer consejo de ministros.
A través de un comunicado publicado la noche del domingo en su cuenta de Instagram, Rodríguez reafirmó la “vocación de paz y convivencia pacífica” de Venezuela y expresó su aspiración de que el país viva “sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional”.
“Consideramos prioritario avanzar hacia un relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso entre EE. UU. y Venezuela, basado en la igualdad soberana y la no injerencia”, señaló la hasta ahora vicepresidenta ejecutiva. Añadió que estos principios guían la diplomacia venezolana con la comunidad internacional y extendió una invitación directa al gobierno estadounidense para trabajar en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido.
En el mensaje, Rodríguez hizo un llamado directo a Donald Trump: “Nuestros pueblos y nuestra región merecen la paz y el diálogo, no la guerra”. Asimismo, reiteró su respaldo al proyecto político de Nicolás Maduro y afirmó que Venezuela “tiene derecho a la paz, al desarrollo, a su soberanía y al futuro”.
Contexto de tensión con Washington
El pronunciamiento ocurre horas después de que Trump lanzara una advertencia directa a Rodríguez durante una entrevista con la revista The Atlantic, en la que afirmó que, si ella “no hace lo correcto”, enfrentaría consecuencias “probablemente mayores que las de Nicolás Maduro”.
Rodríguez será juramentada como presidenta encargada luego de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenara que asuma la jefatura del Estado ante la “ausencia forzosa” de Maduro, quien fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por presunto “narcoterrorismo”.
Horas antes de la decisión del TSJ, Rodríguez había condenado enérgicamente la operación de EE. UU., calificando la detención de Maduro como un “secuestro ilegal e ilegítimo”. En una cadena nacional de radio y televisión, denunció que las acciones contra Venezuela constituyen una “barbarie” y aseguró que el país “no se rinde ni será colonia de nadie”.
Durante su primera comparecencia tras la captura de Maduro, Trump sugirió que Rodríguez podría liderar el gobierno de transición y afirmó que habría mantenido contactos con el secretario de Estado, Marco Rubio, insinuando que estaría dispuesta a alinearse con las exigencias de Washington. No obstante, Rodríguez ratificó posteriormente que Nicolás Maduro sigue siendo “el único presidente de Venezuela”.











