El Super Bowl LX no solo coronó a los Seattle Seahawks como campeones, sino que también albergó uno de los momentos más surrealistas en la historia del entretenimiento.
Durante el espectáculo de medio tiempo en el Levi’s Stadium, el artista puertorriqueño Bad Bunny paralizó la transmisión mundial al oficiar como testigo de una boda real celebrada frente a millones de espectadores.

Un «sí, acepto» ante el mundo entero
La sorpresa ocurrió tras una enérgica interpretación de su éxito “Mónaco”. De pronto, las cámaras enfocaron a una pareja vestida de blanco, rodeada de músicos y un cortejo nupcial completo en medio del escenario. En un acto sin precedentes, el oficiante declaró a los novios como marido y mujer mientras el público estallaba en una ovación ensordecedora.
Representantes de Benito Antonio Martínez Ocasio confirmaron posteriormente que el enlace posee plena validez legal. Aunque la identidad de los novios permanece en reserva, se reveló que la pareja invitó originalmente al cantante a su boda; sin embargo, el «Conejo Malo» decidió elevar la apuesta ofreciéndoles el escenario más grande del planeta para su unión. El artista incluso firmó el acta matrimonial en vivo, legitimando el compromiso ante la ley.
Lady Gaga y un desfile de estrellas latinas
La atmósfera nupcial se transformó rápidamente en una fiesta épica con la entrada de Lady Gaga. La diva del pop sorprendió a todos al interpretar “Die With a Smile” junto a una banda en vivo, mientras los recién casados celebraban junto a un pastel de bodas gigante.
Asimismo, la tarima se llenó de figuras de la talla de Pedro Pascal, Cardi B, Jessica Alba y Karol G, quienes participaron en la coreografía general. La cuota de nostalgia y orgullo boricua llegó con Ricky Martin, quien entonó líneas de “Lo que le pasó a Hawái”, reforzando el mensaje de unidad latina que dominó la noche.

Homenaje a las raíces y un mensaje contra el odio
Bad Bunny no solo repasó sus éxitos como “Tití me preguntó” o “Yo Perreo Sola”, sino que también rindió tributo a los pioneros del género urbano. El popurrí incluyó fragmentos de clásicos como “Gasolina” de Daddy Yankee, “Dale don dale” de Don Omar y “Pa’ que retozen” de Tego Calderón.
Sin duda, el momento más emotivo ocurrió cuando el cantante exhibió las banderas de todo el continente mientras una pantalla proyectaba la frase: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. Para cerrar con broche de oro, Benito lanzó un balón de fútbol americano con la leyenda “Juntos somos América”, reafirmando que su espectáculo fue, ante todo, una declaración de unidad y diversidad cultural.
–







