Un giro legal inesperado pone nuevamente a Brian Warner, conocido mundialmente como Marilyn Manson, frente a los tribunales. El juez Steve Cochran autorizó la reanudación de la demanda civil por presunta agresión sexual que presentó su exasistente, Ashley Walters, tras haberla archivado inicialmente en diciembre.
Este cambio radical ocurre gracias a la implementación de la Ley AB 250 en California, la cual otorga una nueva oportunidad a las víctimas para buscar justicia.

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El impacto de la nueva ley
La normativa, promulgada recientemente por el gobernador Gavin Newsom, elimina las barreras de la prescripción para ciertos delitos sexuales. Específicamente, la ley concede una ventana temporal de dos años para que adultos presenten reclamos por agresiones sufridas en el pasado, incluso si el plazo anterior ya había expirado.
Por lo tanto, el magistrado fundamentó su decisión en esta legislación, permitiendo que Walters continúe su batalla legal contra el músico.
Relatos de abuso y entorno hostil
Ashley Walters sostiene que los abusos comenzaron en 2010, después de que Manson la contactara por redes sociales para una supuesta colaboración fotográfica. Según la denuncia, el artista la inmovilizó y forzó en su primer encuentro. Posteriormente, durante su etapa como asistente personal, Walters afirma que sufrió violencia física y emocional constante.
En su testimonio, describe escenas perturbadoras donde el cantante le arrojaba objetos o la obligaba a permanecer de pie durante horas. Además, la demandante asegura que presenció ataques contra otras mujeres, incluyendo a la actriz Evan Rachel Wood, y que llegó a alimentar a jóvenes que permanecían encerradas y angustiadas en el domicilio del intérprete.

La estrategia de la defensa de Manson
A pesar de la reactivación del caso, la defensa de Warner mantiene una postura firme de inocencia. El abogado Howard King restó importancia a la decisión judicial, señalando que la fiscalía de Los Ángeles ya rechazó presentar cargos penales tras cuatro años de investigación. King argumenta que las alegaciones de Walters no cumplen con la definición técnica de agresión sexual que exige la nueva ley estatal y confía en que el caso no superará la fase de juicio sumario.
Por el contrario, el equipo legal de Walters celebra la noticia. La abogada Kate McFarlane calificó los argumentos de la defensa como un intento desesperado por evadir responsabilidades. Asimismo, la jurista Bina Ahmad destacó que su clienta nunca dejó de luchar y que la ley ahora impide que los acusados se oculten tras el paso del tiempo.
Próximos pasos en el tribunal
Actualmente, el proceso se encuentra en una etapa de revisión de pruebas. Aunque los representantes de Walters solicitaron pasar directamente a juicio, el juez programó una audiencia de seguimiento para el próximo 27 de marzo.
De esta manera, el sistema judicial evaluará las mociones de ambas partes antes de decidir si el «Reverendo del Shock» deberá sentarse finalmente ante un jurado para responder por estas acusaciones.
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