El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 no solo rompió récords de audiencia, sino que también encendió las redes sociales con una de las imágenes más conmovedoras de la noche. Bad Bunny paralizó el estadio cuando, en un gesto cargado de simbolismo, entregó su gramófono de los Grammy a un pequeño niño sobre el escenario.
Tras la emisión, miles de usuarios en plataformas como X y TikTok lanzaron una teoría viral: aseguraban que el menor era Liam Conejo Ramos, el niño de cinco años que conmovió al mundo tras ser detenido recientemente por autoridades migratorias. Sin embargo, la realidad detrás de este «cameo» tiene un trasfondo mucho más artístico y personal para el artista puertorriqueño.

También puedes leer: Bad Bunny conquista el Super Bowl LX con un despliegue de orgullo y sorpresas
Identidad confirmada: Ni Liam Ramos, ni un familiar
A pesar de la narrativa migratoria que inundó internet, medios como People y Entertainment Weekly desmintieron rápidamente los rumores. En realidad, el pequeño que recibió el galardón es Lincoln Fox, un talentoso actor infantil de ascendencia argentina y egipcia.
La confirmación llegó directamente desde la cuenta oficial de Fox, quien celebró el momento en sus redes sociales. «¡Recordaré este día por siempre!», escribió el menor tras agradecer la oportunidad de trabajar junto a Benito Antonio Martínez Ocasio. Por consiguiente, queda descartado que el gesto fuera una alusión política directa al caso migratorio de Liam Ramos.

Un homenaje a los sueños de infancia
El verdadero propósito de la escena fue representar la superación personal del propio Bad Bunny. Lincoln Fox reveló en sus historias de Instagram que su vestuario se inspiró fielmente en una fotografía de la niñez de Benito.
De este modo, el cantante recreó un diálogo visual con su pasado: el hombre que hoy domina el mundo le entregó el reconocimiento máximo a su versión infantil, quien minutos antes simulaba ver a su ídolo por televisión. Este homenaje a la persistencia cerró una semana de ensueño para el boricua, quien apenas siete días antes levantó tres premios Grammy, incluyendo Álbum del Año por DeBí TiRAR MáS FOToS.

Un show íntegramente en español
Más allá de la anécdota del niño, el Super Bowl 2026 marcó un hito cultural sin precedentes. Por primera vez en la historia de la NFL, un artista lideró el medio tiempo hablando y cantando exclusivamente en español.
Acompañado por figuras de la talla de Pedro Pascal, Karol G, Ricky Martin y Cardi B, Bad Bunny convirtió el campo de juego en una fiesta latina. El repertorio incluyó éxitos actuales y tributos a leyendas como Daddy Yankee y Tego Calderón. Finalmente, el mensaje de unidad quedó sellado cuando el artista lanzó un balón con la frase “Juntos somos América”, reafirmando que el amor es la fuerza más poderosa frente al odio.
–







