Arándano, mango, maracuyá y aguacate registraron aumentos durante el primer semestre de 2026, mientras la oferta nacional abre espacio en nuevos destinos.
Las exportaciones de frutas ecuatorianas mostraron un fuerte crecimiento durante el primer semestre de 2026. El arándano encabezó el avance con un incremento de 359 % frente al mismo periodo de 2025, seguido por el mango con 162 %, el maracuyá con 63 % y el aguacate con 18 %.
En valores exportados, el arándano pasó de USD 108.000 a USD 495.000; el mango, de USD 554.000 a USD 1,454 millones; el maracuyá, de USD 600.000 a USD 980.000; y el aguacate, de USD 2,798 millones a USD 3,314 millones, según la gráfica incluida en el boletín.
Estados Unidos y la Unión Europea se mantienen entre los principales destinos, pero la oferta ecuatoriana también busca ampliar espacio en Chile, Emiratos Árabes Unidos, Israel y Singapur, mercados que representan nuevas oportunidades para estas cadenas productivas.

El crecimiento también llega a las zonas productoras
El aumento de las exportaciones tiene impacto en economías locales donde participan pequeños productores. El aguacate tiene presencia relevante en Carchi, Imbabura y Tungurahua; el mango se produce principalmente en Guayas, Los Ríos e Imbabura; mientras el maracuyá tiene una importante participación en Esmeraldas, Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas.
La expansión de estas frutas también está respaldada por certificaciones y estándares internacionales relacionados con calidad, inocuidad y trazabilidad. Entre ellos constan GLOBALG.A.P., certificación orgánica, controles fitosanitarios y HACCP, requisitos que permiten mejorar el acceso a mercados internacionales.











