Con una taza de té de por medio, Trump puso el broche final a tres días de visita de Estado. El presidente de Estados Unidos calificó de «muy productiva» su reunión con Xi Jinping, y le dejó al mundo una frase que resume el tono de todo el encuentro: «Se avecinan cosas fantásticas».
«Hemos dado pasos enormes»
«Creo que hemos dado pasos enormes, hemos logrado grandes avances, algo muy positivo para ambos países», dijo Trump a la prensa este viernes, mientras tomaba el té en la Casa Blanca junto a su esposa Melania, el propio Xi y la primera dama china, Peng Liyuan.
Xi ya propone dos nuevos encuentros
Xi no se quedó atrás en el optimismo. A través de un intérprete, planteó ya dos próximas citas con Trump antes de que termine el año: «Tendremos dos oportunidades más para reunirnos: primero, la reunión de la APEC en China y, después, la cumbre del G20 en Estados Unidos». Y no dudó en extender la invitación: «Será un placer recibirles a usted, señor presidente, y a la primera dama en China».

Trump insiste con lo de «superinteligencia»
En medio de la charla, Trump también sacó a relucir un tema que trae entre manos desde hace semanas: quiere rebautizar la inteligencia artificial como «superinteligencia», un término que considera «más preciso e importante». Según él, «todos anoche estuvieron de acuerdo».
Una visita a los Archivos Nacionales, con carga simbólica
La jornada del viernes cerró con Xi visitando los Archivos Nacionales de Washington, donde Trump le mostró tres de los documentos más importantes de la historia estadounidense: la Declaración de Independencia, la Constitución y la Carta de Derechos. El gesto tuvo su explicación: coincide con las celebraciones por los 250 años de la fundación de Estados Unidos, y Trump quería enseñarle a su homólogo «algunos de los mayores tesoros de esa orgullosa historia».
Un recorrido que empezó un día antes
El jueves, Trump ya le había mostrado a Xi una copia de la Declaración de Independencia que cuelga en la pared del Despacho Oval, además de llevarlo a recorrer la Casa Blanca: una galería con retratos de presidentes, una plataforma para helicópteros de 30 metros y el salón de baile, todavía en obra. Mientras tanto, las dos primeras damas visitaron el Museo Nacional de Arte Asiático del Smithsonian.
Lo que se habló a puerta cerrada
Detrás de tanto brindis y recorrido histórico, también hubo trabajo de fondo: una reunión privada de 90 minutos entre ambos mandatarios, donde —según el comunicado oficial de China— se tocaron temas como Medio Oriente, Ucrania y la península coreana. La Casa Blanca, por su parte, no dio detalles de esa conversación.

Lo que quedó pendiente
Pese a todo el despliegue, la visita también dejó algo pendiente: no hubo avances significativos en dos temas clave, el comercio bilateral y la seguridad de la inteligencia artificial.
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