La primera noche del toque de queda en Ecuador dejó un saldo inicial de 253 personas detenidas por incumplir la restricción de movilidad en cuatro provincias del país. La medida rige en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas como parte de las acciones del Gobierno para frenar la violencia vinculada al crimen organizado.
El control comenzó a las 23:00 del domingo, cuando miles de policías y militares iniciaron patrullajes y operativos en distintos sectores considerados de alto riesgo.
Operativos con fuerte presencia policial y militar
Más de 75.000 efectivos entre miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas participaron en operativos simultáneos en barrios conflictivos, vías principales y centros de entretenimiento nocturno.
Las autoridades realizaron controles de identidad, revisiones en calles y patrullajes intensivos para garantizar el cumplimiento de la restricción. Sin embargo, varios ciudadanos decidieron ignorar la disposición.

Más de un centenar de detenidos en la Zona 8
En la Zona 8, que abarca Guayaquil, Durán y Samborondón, las autoridades reportaron 109 detenidos durante los primeros operativos.
Según los reportes preliminares, varias de estas personas permanecían en la vía pública durante el horario restringido y algunas presentaban signos de haber consumido alcohol.
Intervenciones contra estructuras criminales
En el sector El Arbolito, en Durán, se allanó una vivienda que funcionaba como centro clandestino de vigilancia criminal. En el sitio hallaron cámaras de seguridad, equipos de comunicación, routers, repetidores de señal y sistemas de monitoreo utilizados para controlar los accesos del sector.
El inmueble pertenecería al sujeto conocido como alias “Bob Marley”, identificado como cabecilla de una facción criminal que actualmente permanece recluido en la Cárcel del Encuentro.

Destruyen estructura usada para secuestros
Otro operativo se realizó en el sector Fincas Delia, también en Durán, donde las Fuerzas Armadas localizaron una estructura improvisada de caña y madera que, según información de inteligencia, habría sido utilizada para mantener cautivas a víctimas de secuestro y extorsión.
La infraestructura fue destruida por personal especializado para impedir que continúe siendo utilizada por organizaciones criminales.
Las autoridades recordaron que violar el toque de queda en Ecuador no constituye solo una infracción administrativa. Dependiendo del caso, la sanción puede alcanzar penas de hasta tres años de prisión.
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