El lanzamiento de las gafas inteligentes de Apple se ha demorado más de lo esperado, y la razón central es la privacidad. Según el periodista Mark Gurman, de Bloomberg, el dispositivo, identificado internamente con el nombre en clave N50, enfrenta un retraso motivado por el temor a repetir la controversia que han enfrentado productos similares de Meta.
El estigma que dejó Meta
Los lentes inteligentes de Meta generaron desconfianza pública por el riesgo de grabación no autorizada, lo que derivó en restricciones en tribunales, escuelas, gimnasios, hospitales y hasta cruceros: Royal Caribbean y tribunales de Nueva York ya prohibieron su uso en zonas sensibles como baños y casinos. Pese a contar con una luz indicadora de grabación, algunos usuarios lograron manipularla para ocultarla, profundizando la desconfianza.
El riesgo reputacional para Apple
Apple es consciente de que su reputación está fuertemente ligada a la protección de datos personales tras años de campañas en favor de la privacidad, por lo que ingresar a esta categoría implica un riesgo relevante para su imagen, incluso con un enfoque distinto al de sus competidores.
Las soluciones que evalúa la compañía
Entre las alternativas que Apple estudia figuran el procesamiento local de los datos (sin que la información salga del dispositivo), prescindir del reconocimiento facial, y evitar funciones de análisis continuo del entorno tipo «super-sensing». La empresa también prototipó modelos sin cámara, que conservan IA, música y llamadas sin riesgos de privacidad, y evalúa cámaras que solo interpreten el entorno para consultas de IA, sin capacidad de grabar fotos o videos.
Lanzamiento recién en 2027
Según Gurman, el lanzamiento se prevé ahora para finales de 2027, con una presentación inicial durante la WWDC de junio de ese año. Apple reconoce que estas medidas no eliminarán por completo los usos indebidos, por lo que anticipa que deberá perfeccionar directrices y colaborar con reguladores en los próximos años.











