Ese plato “salvador” del día siguiente puede convertirse en un problema si lo guardas mucho tiempo. Muchas intoxicaciones empiezan con una frase común: “pero estaba en la refri…”. La clave no es solo el tiempo: también importa cómo lo enfrías, a qué temperatura lo guardas y cómo lo recalientas. Entonces, ¿Cuál es el límite real para comer tranquilo? El límite más…











