Plomo, mercurio, arsénico. Estos elementos químicos pueden estar presentes en esa «oferta irresistible» en un puesto de calle o en una página de redes sociales, esto puede terminar en una sala de urgencias. El mercado de cosméticos falsificados no solo golpea la economía de las marcas originales, sino que esconde una realidad higiénica alarmante. Aunque el empaque de esa paleta de sombras…











