El 16 de abril de 2016 no solo tembló la tierra; se sacudieron las bases de todo un país por el terremoto. Considerado uno de los sismos más potentes en los últimos 30 años de Ecuador, el evento dejó una huella imborrable: cerca de 700 vidas perdidas y más de 6,000 heridos. Además, el terremoto generó profundas repercusiones en la vida social y económica del país.
En esta segunda entrega de nuestro especial, analizamos la magnitud técnica del desastre y la cruda evidencia que quedó entre los escombros: la falta de control en las construcciones fue determinante en el impacto del terremoto. ¿Qué hemos aprendido en esta década? Exploramos las cifras y las omisiones que convirtieron un fenómeno natural en una tragedia humana sin precedentes. Sin duda, el tema del terremoto sigue siendo de interés nacional.











