Lo que era una advertencia ya es un hecho. Apple confirmó la subida de precios en varios de sus dispositivos —entre ellos las computadoras Mac, las tabletas iPad y las gafas Vision Pro— como respuesta a una escasez sin precedentes de chips de memoria y almacenamiento. Los incrementos llegan hasta los USD 1.300 y ya están reflejados en la tienda en línea de la compañía en Estados Unidos.
El motivo: la inteligencia artificial acaparó los chips
En un comunicado, Apple explicó que el sector de la electrónica de consumo «se enfrenta a un reto sin precedentes» debido a que la rápida expansión de los centros de datos de inteligencia artificial provocó «un aumento extraordinario de la demanda de memoria y almacenamiento». El gigante tecnológico reconoció que «nunca habían visto que el precio de un componente subiera tanto y tan rápido».
«Hasta ahora hemos protegido a nuestros clientes de estas subidas, pero hemos llegado a un punto en el que nos vemos obligados a empezar a subir los precios de varios productos. Sabemos que no es una buena noticia y estamos trabajando sin descanso para encontrar soluciones», concluyó la empresa.
Estos son los nuevos precios
Los aumentos afectan a una amplia gama del catálogo de la marca. Entre los productos más populares:
- El nuevo MacBook Neo pasa de USD 599 a USD 699 (+USD 100)
- El Mac Studio con chip M3 Ultra sube de USD 3.999 a USD 5.299 (+USD 1.300)
- El MacBook Pro de 14 pulgadas sube USD 300
- El MacBook Pro de 16 pulgadas sube unos USD 500
- La MacBook Air aumenta unos USD 200
- El iPad sube USD 100 y el iPad Air, USD 150
Las acciones de Apple cayeron tras el anuncio
Tras el cambio de precios, las acciones de la compañía cayeron un 5,28%. El encarecimiento de la memoria y el almacenamiento se produce en un contexto de tensión en el mercado global de semiconductores, donde fabricantes como Micron han reportado fuertes subidas de ingresos y beneficios ante la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial.
La razón de fondo es clara: las empresas de IA están adquiriendo masivamente memoria RAM y almacenamiento para los centros de datos que alimentan sus modelos, dejando menos disponibilidad —y precios más altos— para los productos de consumo.











