Comprar un dispositivo Apple va a costar más caro, y la culpa es de la inteligencia artificial. El director ejecutivo de la compañía, Tim Cook, confirmó que Apple subirá los precios de sus equipos debido al encarecimiento y la escasez global de chips de memoria y almacenamiento, en una entrevista con The Wall Street Journal.
«Lamentablemente, las subidas de precios son inevitables», afirmó Cook, quien explicó que el costo de la memoria DRAM y del almacenamiento NAND se disparó por la fuerte demanda de infraestructura para inteligencia artificial. La empresa aseguró que intentó absorber esos aumentos para proteger a sus clientes, pero que la situación «ya no es sostenible».
La IA acaparó el mercado de chips
La presión proviene del salto en la demanda de chips por parte de gigantes como Google, Microsoft, Meta y Amazon, que elevaron sus presupuestos de inversión en IA. Desde entonces, los precios de la memoria y el almacenamiento se cuadruplicaron y se prevé que sigan al alza hasta 2027.
El problema es de oferta: una parte creciente de la producción de DRAM se destina a la memoria de alto ancho de banda para servidores de inteligencia artificial, dejando menos disponibilidad para los productos de consumo. «Hay menos oferta en un momento en que los consumidores necesitan dispositivos», señaló Cook.
Cuánto más caro podría salir el iPhone
Cook no dio un calendario concreto ni detalló qué líneas subirán primero, aunque el diario apunta a posibles alzas próximas en Mac e iPad, mientras que el siguiente gran lanzamiento sería el iPhone 18 en septiembre.
La firma de investigación TechInsights calcula que el ajuste implicaría unos USD 270 adicionales en el próximo iPhone Pro. Por su parte, Morgan Stanley prevé una subida del 15% en los precios de teléfonos y computadoras en Estados Unidos este año.
No es solo Apple
El fenómeno afecta a toda la industria. Hewlett-Packard, Dell y Nintendo ya aumentaron sus precios, y un consorcio de asociaciones industriales pidió apoyo al Gobierno de EE.UU. para ampliar la oferta de memoria. Apple, que gasta decenas de miles de millones de dólares al año en estos componentes, se mostró dispuesta a usar su capital para ayudar a mejorar el suministro, aunque descartó construir sus propias fábricas: «No podemos hacerlo todo», dijo Cook.











