Investigadores de la Universidad de Copenhague publicaron en Nature una explicación para los “pequeños puntos rojos” vistos por el James Webb Space Telescope (JWST). La hipótesis apunta a agujeros negros jóvenes dentro de un “capullo” de gas.
Desde que el JWST empezó a enviar imágenes profundas del cosmos, algo llamó la atención: pequeños puntos rojos que no encajaban bien con las explicaciones habituales. Ahora, un equipo científico sostiene que ya entendió qué los produce y por qué se ven así. ¿Qué son esos “puntos rojos” y qué parte ya está verificada por la ciencia?
Los “little red dots”: una pista que aparece y luego desaparece
Los científicos bautizaron como “little red dots” a estos objetos compactos detectados por el JWST en el universo temprano. El equipo explica que se ven cuando el universo tenía cientos de millones de años, y que más tarde dejan de observarse con la misma abundancia.
La rareza no era solo el color. Varias hipótesis compitieron: desde galaxias muy masivas hasta otros escenarios. El nuevo trabajo se enfoca en una explicación que no requiere “inventar” una física completamente nueva.

Agujeros negros jóvenes dentro de un “capullo”
Según el comunicado de la Universidad de Copenhague, la investigación concluye que los “puntos rojos” son agujeros negros jóvenes envueltos en un capullo de gas ionizado. Ese gas alimenta el crecimiento y, al mismo tiempo, filtra la radiación intensa generada cerca del agujero negro. Ese “filtro” es lo que da el tono rojo.
El equipo afirma que estos agujeros negros serían 100 veces menos masivos de lo que se pensaba en algunos cálculos previos. Aun así, pueden alcanzar hasta 10 millones de veces la masa del Sol, con tamaños del orden de 10 millones de km, según su explicación divulgada.
Por qué este hallazgo importa y qué sigue en debate científico
La idea tiene impacto porque conecta con una pregunta grande: cómo aparecieron tan temprano agujeros negros gigantes. El equipo señala que observarlos en una etapa de crecimiento rápido ayuda a entender ese “salto” en el universo joven.
A la vez, la comunidad científica todavía discute la naturaleza exacta de estos objetos. Por ejemplo, un comunicado del Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian presentó en 6 de enero de 2026 un modelo alternativo: algunos “little red dots” podrían ser superestrellas muy masivas y de vida corta, que también producirían señales rojas similares.
Con más espectros y observaciones del JWST, la ciencia irá afinando qué porcentaje corresponde a agujeros negros, qué parte podría explicarse por estrellas extremas y si hay más de un fenómeno detrás del mismo “color”.











