El acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán ya empieza a mover el mercado petrolero mundial. Washington suspendió hasta el 21 de agosto de 2026 sus sanciones contra el petróleo iraní, en el marco del memorando de entendimiento firmado con Teherán, informó el Departamento del Tesoro estadounidense.
«Todas las transacciones» que antes estaban «prohibidas» relativas a la producción, la venta y el transporte de hidrocarburos de origen iraní «están autorizadas hasta el 21 de agosto», según una licencia publicada en el sitio del Departamento del Tesoro, responsable de la gestión de las sanciones económicas.
El impacto directo en el crudo (y en Ecuador)
El anuncio tuvo efecto inmediato en los mercados. Esta mañana, en la apertura de la bolsa, el petróleo intermedio de Texas (WTI), de referencia para Ecuador, abrió con un descenso del 1,10% y se ubicó en USD 75,76 el barril. Los contratos futuros del WTI para julio también restaban USD 0,84 respecto al cierre de la jornada anterior. La baja es relevante para el país, ya que el precio del crudo influye directamente en los ingresos petroleros de Ecuador.
Una nueva fase de diálogo en Suiza
La semana pasada, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento que sentó las bases para las negociaciones, tras casi 40 días de ataques seguidos de semanas de un alto el fuego violado con frecuencia. La nueva fase de diálogo comenzó el domingo en Suiza, con el objetivo de alcanzar en un plazo de 60 días prorrogable un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y las sanciones internacionales contra Teherán.
«Sentamos bases muy buenas para un acuerdo final exitoso», declaró el vicepresidente estadounidense JD Vance desde el resort de Bürgenstock, cerca de Lucerna, donde se desarrollan las conversaciones. Vance aseguró que Irán aceptó el regreso de los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), aunque Teherán no confirmó esa información.
El frente libanés sigue siendo el más frágil
El acuerdo establece el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, una de las principales reivindicaciones de Teherán. Sin embargo, los dirigentes israelíes manifestaron su desacuerdo e insisten en que sus tropas continuarán en el sur del Líbano. Desde el 2 de marzo, las operaciones israelíes en Líbano han matado a 4.106 personas, según el ministerio libanés de Salud, y más de 11.000 edificios quedaron completamente destruidos, con daños valorados en USD 1.380 millones.
Pakistán y Catar, países mediadores, aseguraron que Teherán y Washington establecieron líneas de comunicación para atajar las hostilidades en Líbano y mantener abierto el estrecho de Ormuz, por donde antes circulaba el 20% de los hidrocarburos que se consumen en el mundo.











