El fuego calcinó más de 25.000 hectáreas y ya no registra focos activos, aunque persiste un nuevo incendio en Castilla y León que obligó a evacuar a 600 personas cerca de Portugal.
El Gobierno de España levantó este jueves la emergencia nacional por los incendios que afectaron Madrid y Ávila, tras confirmar que el fuego está «prácticamente extinguido» y sin focos activos, según el presidente Pedro Sánchez.
Más de 25.000 hectáreas quedaron calcinadas al oeste de la capital, y solo permanecen evacuadas unas 1.000 personas. La zona crítica ahora es el entorno del embalse de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa.
Sin embargo, la crisis no termina: un nuevo incendio en Fermoselle, Castilla y León, cerca de la frontera con Portugal, obligó a evacuar a más de 600 personas y a confinar a otras dos localidades por «grave amenaza a la población». En total, 11 poblaciones fueron evacuadas en esa zona.











