El acuerdo también le permitirá al presidente chileno José Antonio Kast avanzar en la expulsión de indocumentados, la mayoría venezolanos, que hasta ahora no podía deportar por falta de vínculos diplomáticos.
Los gobiernos de Chile y Venezuela acordaron este jueves 31 de julio restablecer sus relaciones bilaterales, rotas desde julio de 2024, comenzando por la reactivación de los servicios consulares.
Un quiebre que nació de una disputa electoral
Venezuela ordenó en 2024 la salida de su personal diplomático de Chile y otros seis países que pidieron una «revisión completa» de los resultados electorales que dieron como ganador a Nicolás Maduro. El entonces presidente Gabriel Boric fue uno de los críticos más duros de ese proceso.
Beneficia a 700.000 venezolanos, pero también a Kast
El restablecimiento permitirá regularizar la situación migratoria de los casi 700.000 venezolanos que viven en Chile, la comunidad de migrantes más grande del país. Pero también resuelve un obstáculo para el presidente José Antonio Kast, quien busca expulsar a 330.000 indocumentados —la mayoría venezolanos— sin poder coordinar hasta ahora las repatriaciones. Un politólogo consultado por la agencia AFP atribuye el giro a la presión de Estados Unidos sobre la política exterior de la presidenta encargada venezolana, Delcy Rodríguez, tras la caída de Maduro.











