La alarma sanitaria en África central crece. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC) lanzaron este viernes 5 de junio un plan conjunto de USD 518 millones para combatir el brote de ébola que sacude al continente, en una operación que se extenderá de junio a noviembre de 2026.
«El plan se centra en áreas fundamentales: coordinación de emergencias, vigilancia, pruebas de laboratorio, prevención y control de infecciones, atención clínica y movilización comunitaria», declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en rueda de prensa.
Las cifras del brote
Según las últimas cifras de la OMS, hay 381 casos confirmados en la República Democrática del Congo (RDC), incluidas 64 muertes. En Uganda, al otro lado de la frontera nororiental, se han confirmado 16 casos, uno de ellos fallecido. En total, al menos 65 personas han muerto por el virus desde que el brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo.
Cepa Bundibugyo: poco común y altamente preocupante
Lo que más alerta a las autoridades sanitarias es la cepa responsable del brote. Se trata de la rara cepa Bundibugyo del virus, una variante poco frecuente que, según se cree, ya llevaba algún tiempo propagándose de forma inadvertida antes de la declaración oficial del brote.
El brote actual es mayor que los dos anteriores de Bundibugyo registrados en 2007 y 2012, según los CDC de África.
Ituri, el epicentro
El brote ha golpeado tres provincias de la RDC, con epicentro en Ituri, donde según los CDC de África se concentran el 90% de los casos confirmados y el 76% de las muertes. La zona enfrenta dificultades adicionales por la inestabilidad armada en el este del Congo, que complica la respuesta sanitaria y la atención de los pacientes.
Trabajadores de salud locales han advertido en las últimas semanas que están desprotegidos y sin el entrenamiento adecuado para enfrentar el avance del virus en una de las regiones más vulnerables del mundo.











