Los lectores automáticos de placas, instalados en al menos 6.000 comunidades, han sido vandalizados en 33 estados tras conocerse casos de agentes que los usaron para acosar a exparejas o rastrear inmigrantes.
Las cámaras Flock, dispositivos que leen matrículas y rastrean vehículos con ayuda de inteligencia artificial, enfrentan una ola de protestas y vandalismo en al menos 33 estados de Estados Unidos.
Un caso viral: «No Mark»
Un usuario que se identifica como «No Mark» ganó millones de vistas en redes al grabarse destruyendo estas cámaras por su ciudad. Su mensaje resume el debate: «Tú no puedes salir sin que el gobierno sepa dónde estás. Tú no puedes hacer nada sin que te sigan». La exposición terminó en consecuencias reales: fue arrestado por los daños causados.
Una red con millones de lecturas mensuales
Según Flock Safety, existen decenas de miles de estas cámaras en al menos 6.000 comunidades del país, capaces de realizar 20.000 millones de lecturas de matrículas al mes. Ese volumen de información permite reconstruir los desplazamientos de un vehículo entre distintas zonas.

El uso migratorio, en el centro de la polémica
El crítico Tomás Kennedy sostiene que las cámaras «simbolizan la furia y preocupación» de la gente con la vigilancia estatal, y cuestiona su uso en operaciones migratorias. En julio, un medio de Cleveland reportó que las cámaras Flock de esa ciudad fueron revisadas casi 2.000 veces para presuntamente ayudar al Servicio de Inmigración (ICE).
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La respuesta de la empresa
Ante las críticas, Flock Safety anunció que reducirá el período de almacenamiento de datos y creará herramientas para detectar un posible uso indebido de la información. De igual manera, usuarios y medios de comunicación internacionales exigen respuestas a la compañía y a los diferentes estados tomar cartas en el asunto por la vulneración de los datos personales de cada persona.











