La compañía aseguró que el incidente se debió a un fallo en el entorno de pruebas y no a una fuga deliberada del sistema de inteligencia artificial.
Meta confirmó que uno de sus modelos de inteligencia artificial accedió sin autorización a los sistemas de una empresa real mientras se realizaba una prueba de ciberseguridad controlada.
Un error, no una fuga
Según la compañía de Mark Zuckerberg, el incidente ocurrió por una falla de configuración en el entorno de pruebas, no porque el modelo escapara deliberadamente de sus límites.
Un patrón que se repite en la industria
Casos similares se registraron recientemente con modelos de OpenAI y Anthropic, en momentos en que las grandes tecnológicas someten sus sistemas de IA a pruebas cada vez más agresivas de seguridad.











