La noche del lunes 5 de enero de 2026 se reportaron detonaciones en varias zonas de Caracas, incluidas áreas cercanas al Palacio de Miraflores, pocas horas después de la investidura de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela.
El gobierno venezolano informó que la policía realizó disparos “de forma disuasiva” contra drones que sobrevolaban sin autorización distintos puntos de la capital.
Las autoridades negaron que se haya producido algún enfrentamiento armado y aseguraron que la situación en el país se mantenía en calma.
Hasta el momento, el Ejecutivo no ha precisado quién estaría detrás del presunto uso de drones. Por su parte, Estados Unidos negó cualquier implicación en los hechos, según reportes de medios internacionales.
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión política, marcado por recientes cambios en el poder y el seguimiento internacional a la situación en Venezuela.











