Ecuador registró una nueva reducción en su riesgo país. El indicador se ubicó en 378 puntos el 16 de junio de 2026, consolidando la tendencia descendente que ha mantenido durante los últimos meses.
La cifra representa uno de los niveles más bajos registrados en más de una década y refleja una mejora en la percepción de los mercados internacionales sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.
Según el Banco Central del Ecuador, este comportamiento fortalece la confianza de inversionistas y organismos internacionales, además de mejorar las perspectivas para la inversión y el financiamiento externo.
El indicador mantiene una caída sostenida
El riesgo país mide la percepción de los mercados sobre la capacidad de una nación para pagar sus deudas y compromisos financieros.
Cuando el indicador aumenta, los inversionistas consideran que existe un mayor riesgo para otorgar financiamiento. En cambio, cuando disminuye, el país genera más confianza y puede acceder a mejores condiciones de crédito.
Además, una reducción sostenida del riesgo país suele favorecer la llegada de nuevas inversiones, impulsar proyectos productivos y fortalecer las expectativas de crecimiento económico.
Ecuador registra uno de sus mejores resultados en más de una década
De acuerdo con cifras oficiales, cuando Daniel Noboa asumió la Presidencia en noviembre de 2023, el riesgo país se encontraba en 1.759 puntos.
Posteriormente, el indicador alcanzó los 2.133 puntos en diciembre de ese mismo año. Sin embargo, desde inicios de 2025 inició una tendencia sostenida de reducción.
El 27 de enero de 2026 el índice descendió a 413 puntos. Posteriormente continuó bajando hasta ubicarse por debajo de los 400 puntos a inicios de junio.
Ahora, el indicador alcanzó los 378 puntos, una cifra que no se registraba desde septiembre de 2014.
Menor riesgo, mayores oportunidades
Analistas coinciden en que una disminución del riesgo país mejora la imagen financiera de Ecuador frente a los mercados internacionales.
Asimismo, este comportamiento puede facilitar el acceso a financiamiento en condiciones más favorables y fortalecer el interés de inversionistas en desarrollar proyectos dentro del país.
Las autoridades atribuyen este resultado a medidas orientadas al control del déficit fiscal, la optimización del gasto público y una mayor estabilidad de las cuentas estatales.
La reducción sostenida del indicador durante los últimos meses refleja una mejora en la percepción de la economía ecuatoriana y fortalece las perspectivas para el desarrollo de nuevas inversiones.











